6/22/2007

Cuando a veces mamá pasaba a mi cabecera una media hora leyendo cuentos ... no era por amor a los cuentos. Pues estábamos de acuerdo en ese punto: no nos gustaban los cuentos. Teníamos otro concepto de lo maravilloso. Encontrábamos que cuando todo sucedía naturalmente las cosas eran todavía mucho más extrañas. Hubiésemos renunciado con gusto a ser transportados por los aires; las hadas nos decepcionaban y no esperábamos de las metamorfosis más que una variación muy superficial. Pero, sin embargo, leíamos un poco, para parecer ocupados.

R.M.Rilke, Los cuadernos de Malte Laurids Brigge

6/17/2007

La viga del presente

Esta es la viga del presente

Por el terraplén viene el viejo ese, loco,
que pelea con el perro
Se sienta en una piedra y empieza
a enterrarse la mano tembleque
con arena.

Los arcos de las garzas
Son parapentes de gasa

Aterrizan en la isla

Covers posmo de los cisnes
De Darío, en este río

Los cazadores

Se incrementan las chapitas
De los píos de los bichos
Al traspasar los rieles
Grises, de hielo.

Hello!

Trepan tres desde el bañado, flacos cazadores de fija y honda,
toda la facha arrebatada, zapatillas coloradas, buzos de tela avión
briznas de pasto imantadas a la fibra de los cuellos polar.

–Se comen las garzas.

Saltando en los rieles
parecen notas en un pentagrama.

–La otra vez, con los perros,
Cazamos una banda.

6/12/2007

La casa de junio

Las mañanas
Las antenas
Los
Añosos eucaliptos


Se ve toda la playa desierta y sucia, con la arena clara endurecida y mezclada con gris, como si le hubieran soplado cenizas, las sombrillas de palo, con sus graciosos bonetes de paja cosida y un mechón castaño suelto, al voleo. El mangrullo de los bañeros, otros palos grises enterrados sin sentido preciso alrededor, como un palacio vegetal abandonado en una de las islas Fidji. Los otros mástiles son caños en L que sostienen los alójenos, pintados de rojo, y aparecen detrás de la escalera de cemento amarillo municipal.
Un poco más acá, más postes amarillos y bien enfrente, justo donde el río hace la curva, una cancha de fútbol con arcos también de palo, en uno de ellos apoyada la bici roja del pescador.
Domina la cancha una torre de alta tensión, parecida a cualquiera de nosotros, sólo que en versión gigante y duro, con dos bracitos cortos de robot, parece estar levantando un alambrado para que pasen las chicas sin rasgarse el bombachudo.

Viene el tren

Se escucha el pito venir de Santa Fe. Desde el cartódromo un motorcito le contesta con berridos de ternero acelerado.

Vine temprano a hacer reportajes a las garzas del bañado, por eso es que estoy parado al final del terraplén, haciendo equilibrio entre las trochas, que es desde donde mejor se ve todo el terreno anegado donde antes hubieron casitas y ahora pájaros que saltan dos por tres como si los descorcharan desde un refugio entre las matas.

Comienza a chasquear la vía como una víbora y al otro lado del río, cruzando el puente de hierro, ya se distingue la luz del frente de la máquina, así que salto.

Decía que vine a hacer reportajes a las garzas blancas y a las vacas locas ahora que junio campea una mini primavera en este invierno.

Ya está viniendo el tren, y mientras dure su pasar no voy a ver las verticales rasas de la cinacina y de las pajas, incluso el ras cortito de esos patos marrones, las puntitas de las alas amarillas y los picos naranjados, volando cortito, como descorchados.

Pero el maquinista se hace el dormido, me niega el saludo, quizás creyó que me estaba por tirar a las ruedas y por eso se escondió. Encima yo, con mi cuadernito... Habrá pensado que estaba redactándole la carta al juez.

El último vagón es una chatarra naranja, toda arruinada como a balazos, donde van dos mozos de blanco que sí, me saludan con las manos en alto.

Vuelvo a ver las vacas y los patos, la cinacina y la paja y ese ojo de agua como de mercurio meado.

El bañado.

Rewinnnn

Tres perros de esquina
Dos caballos sueltos
Un perro solo, de puerta,
Otros ladradores, invisibles
Castañuelas.


Th!

Th th th th!


Las puntas de las alitas amarillas
Y el piquito anaranjado.

Un jardín de lotos arrimados
A lo largo de la costa.

Un pescado muerto, panza arriba
Lo doy vuelta con un palo.

Todo el cuerito del lomo
Es atigrado.

Una banana en pijama
Con las patitas comidas
Por donde se le va
Saliendo el paño.

Una boga muerta, panza arriba
Removida todo el día
Por el flujo
Del agüita.

¿Faltará mucho, verano?

6/01/2007

Cumbia chapa (Meta Guacha)

"Suena la cumbia y los tambores
Todo el villerío está de fiesta
Traigan el vino, mucha cerveza
que hoy el día es nuestro, y se festeja
Como no hay moneda, ni una changuita
y encima llueve me quedo en casa
Pongo una cumbia colombianita,
que la acompaña el ruido de las chapas
Si viene la negra estamos completos
Cerveza, vino, mortadela y queso
Si viene la negra estamos completos:
Ruidito a chapas, cigarrillo y sexo."