10/05/2006

EL AMOR, ¿Humo dulce de petardos?


Hace un par de meses me encargaron un artículo sobre el tema El Amor para un E-magazine de cuyo nombre no quiero acordarme. Mi proyecto era ir publicando en tiradas mensuales, al estilo de los folletines románticos, fragmentos de un texto híbrido y discontinuo, construído a partir de una serie de reflexiones personales sobre algunos de los distintos sentidos reunidos en esa polifacética palabra. Se me ocurrían cosas muy seductoras, como por ejemplo la de tomar como método la hermosa calificación con que a Hegel se le ocurrió describir al romancero tradicional español: un collar de perlas, precioso en su totalidad tanto como exquisita la terminación de cada una de sus cuentas. Claro que salvando el abismo de mis aptitudes para corresponder a semejante programa, me conformaba conque mis textos sean discretos e interesantes así como luego el diseño completo una vez concluído. Vayamos al grano.


El amor

Revista ???. Tema “El amor”. Fecha de entrega: 30 de Julio.

Cuando me recordé ya estábamos a 18, que para colmo de males cayó martes, día no muy favorable para redactar un artículo sobre el Amor.
Me levanté muy temprano, con el alba. Mientras encendía la máquina, repasaba mentalmente todos esos volúmenes que había venido seleccionando para apoyar mis anotaciones: “El banquete”, “La naturaleza de las cosa”, “El Arte de Amar”. Por ese lado quería incurrir, por el de los clásicos latinos, pero todavía sin una intuición amiga, ningún aspecto discreto o al menos desafectado, como es conveniente, según creo, abordar una pasión para tema de un artículo. Un artículo debe sujetarse a inocular pasión en la letra en relación con lo ajustado de sus intuiciones reveladoras, y no embaucar ni dejarse llevar por la nube indescifrable y loca que tal pasión humana promueve. ¡El amor, el amor! Para eso están las poesías y las novelas.

Después de releer los dos primeros libros de Lucrecio y transcribir apenas un fragmento donde el epicúreo destaca el hecho de que
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“En vano algunos necios imaginan
que sin la ciencia y numen de los dioses,
tantos efectos producir no puede
la materia arreglados y precisos,
ni las vicisitudes de estaciones
y los varios productos de la tierra:
ni el suave impulso del amor que mueve
por medio del deleite a los mortales,
ni el divino placer que da la vida,
y a propagar les lleva las especies
porque el género humano no se extinga.”

salí a pasear por la costa del Salado.
El sol estero (con lo que quiero decir, apenas remontado un par de grados desde el este) ponía énfasis todavía en lo más huidizo del paisaje, como es el río y el cielo mismo, sus masas de plata, fluctuantes, contra la ambigua mortaja gris que el contraluz tendía sobre lo sólido de las islas, y no se agitaban palabras en mi cabeza para abastecer mi lengua respecto del tema en cuestión, recordemos: “el amor”, más allá de unas dolorosas y todavía candentes pavesas de “Viernes”, el maravilloso libro de poesía de Beatriz Vignoli, que anoche me mandó tempranito a la cama con un regusto de carbón de amor quemado, martirizado, océano, por lo infinito, pero planísimo, o de plano hoy para mí, por lo rotundo, por lo oportuno, siempre en el sesgo, claro, de tal universo sobradamente apalabrado, poético y, a veces, mejor decir, tan poeti-sado, como lo queremos, aprendimos o, quizás, simplemente, sabemos saber aquí, los humanos.
Total que, volviendo por el circuito aeróbico de los aromitos, fui a dar con un trozo de carta, apelmazado, un pedazo de hoja escolar, arruinada por la helada y, unos pasos adelante, otro poco, y así, hasta recuperar todo el manuscrito que voy a reproducir.

En una carilla, esto:

Hs 14:00 Puente de fierro Sto Tomé

Belen: Sos re cargosa, molesta, insoportable y por favor no me escribas la ropa sabes.
Belen no te olvides que te kiero y te amo mucho, mucho, mucho.

Jorgito P



Del otro lado:

05-07-06

Belen
Gracias por tratarme como me tratas y por aserme sentir todo esto que hoy estoy sintiendo que por nadie lo avia sentido y por darme todo lo que me das que es muchisimo
Creo que nadie podría escribir todo lo que ciento pero, vos sabes todo lo q´ yo TE AMO Y TE KIERO por favor no cambies nunca, y no te olvides nunca nunca todo lo que te amo.
Te dejo todo mis besos solo para voz,
Bueno portate bien en la escuelita ESA que vas vos
No te olvides q´ te super kiero y q´te amo mucho, mucho, mucho Yo

Jorgito Perez

12 comentarios:

marlboroblog dijo...

Tirá la cadena

decidí postergar la segunda entrada sobre el tema del amor por dos razones, una para dar tiempo a los lectores rezagados de ponerse al día con los anteriores, que recién empezaron a cosechar comentarios muy interesantes, sobre el tema de lasreglas, por ejemplo. así que vamos a esperar un poco. saludos.

marlboroblog dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
el li para atrás dijo...

Yo soy un rezagado... Pero llegué. Es mediodía y estoy descompuesto, en el trabajo. Y me quedan como cuatro horas más de padecimiento...

Después llego a casa y me acuesto a dormir un rato, porque esta noche toca Limpiaisla. Y si venimos con el temita del amor, yo soy conciso y breve.

Que lindo que se haya reactivado el Marlboro!

Nos vemos pronto, Fernandi!

pitillos de malvón dijo...

Qué hacés puchineli? Recién me metí en la internet y encontré (por error, te lo tengo que decir) tu blog. Lo leí de pe a pa, está bueno pibe, me gusta. Mirá vos… ¿quién hubiera dicho que yo iba a leer alguna vez el blog de un careta… clarito que no hay que andar con prejuicios por esta vida.
Quiero decirte algunas cosas, fasolari, con el ánimo de un amigo, una «crítica constructiva» quiero hacer.
De los últimos escritos que publicaste, los del amor, no opino nada porque no los leí bien. Mi comentario apunta a las reglas o leyes, «dogmas» dicen ahora, que te propusiste para escribir el blog. Lo primero que te quiero decir es que me parece muy bien que hayas abandonado preceptos tan pelotudos, convengamos que no eran precisamente las grandes leyes de la vida. Lo segundo es que creo que vos, que sos el anfitrión y se nota que estás ducho, deberías poner algunas reglas para los que escribimos acá, para darnos una mano, digo. Yo no descartaría eso del taller literario que te pidió Lucas o Gastón. Es que si uno no maneja, aunque sea un poquito, el oficio, pasa lo que le pasó a la chica ésta, la Serena. A mi entender le salió el tiro por la culata. Decíle que no se ofenda, que a mí mil veces me pasó lo mismo. Mirá, si me permitís, voy a contar mi experiencia para que a nadie le dé vergüenza: Yo siempre quise ser pitillo cancionero. Las melodías se me ocurren todo el tiempo, con eso no tengo drama, mi problema es con las letras, no doy pie con bola y no me gusta andar cantando siempre en falso inglés. La otra vez me salió un estribillo lindo que decía: «la luz no espera, ¿ves? la luz no espera…. ». Chocho salí a pasear tarareando mi canción, pero en una esquina tuve que parar, en seco: «…la luz no es pera, la luz no es… ¡Pera!» Chocolate por la noticia, dijo mi público imaginario ¡Por dios qué feo… qué horrible me sentí! Ahí tenés las consecuencias de la falta de oficio, eso no le pasa a un Charly, un Fito o un flaco Spinetta, que deben haber hecho diez mil canciones con la palabra «espera» sin ningún inconveniente.
A ésta chica, creo yo, le pasó algo parecido. Vos sabrás si se trata de un problema gramatical, o de puntuación, o (¡qué palabrita…!) cacofónico. La cosa es que leí lo que escribió, que me pareció muy bien intencionado, pero ¿viste? en una parte se lee «salivar como bichitos», se le juntó la s de «cosas» con «a libar» y cagó fuego cacofónico y de todo tipo. Y yo, lector, no paro de imaginarme arañitas que escupen desde el techo, y eso no está bien.
Bueno, qué sé yo… decíle que no se preocupe, que ya le va a salir mejor, que todo es prueba y error…prueba y error… a menos que uno se declare zapato de nacimiento, cuando lo lindo es andar en patas, piturreando por ahí.
Eso en cuanto a lo literario, al «estilo» que vos decís desdeñar, pícaro, falso humilde, porque te sale. Te digo que si no ponés algunas reglas se te va a llenar el blog de almas sensibles como la de esta niña, y un día te vas a encontrar con que uno que te escribió «el mundo era mío, en él yo reinaba, por mí las abejas alegres zumbaban y las golondrinas movían sus alas» y no vas a poder decir ni mú. Además hay que ser responsable con lo que uno escribe en la internet, mirá lo que me pasa a mí ahora, cualquier animalito que veo me imagino que está gayeando: un escarabajo pit, una vaquita de san antonio pit, una mosquita de sol, pit.
Otra regla que en realidad existe, en tu blog y en cualquier otro, es la de las identidades. Yo no quiero hacer leña del árbol caído pero mami ¿porqué sos anónimo y firmás? En esto la Serena no es la única que metió la pata. La chica esta, la que dice que está «ralentizada», se puso como identidad «fer, vos ya sabés quien soy» o algo por el estilo. Eso no vale, y además me cayó mal, es como si hubiese escrito «los que no son fer, son de palo». Los anónimos son anónimos para todo el mundo, no hay que andar haciendo diferencias. ¿no?
Me despido marlborín, hasta la próxima (che… qué suerte que entre tus reglas no figura la de la brevedad del comentario, no la agregues, por favor).

marlboroblog dijo...

Querido usuario anónimo, fumador de malvones, muchas gracias por tu extense comment, claro que no me molesta que sea largo, como vos bien decís yo soy el anfitrión y el oficio se define precisamente por recibir gente en casa, no por sancionar, ni aplazar, ni expulsar más que cuando se violan ciertas reglas de sentido común (Anfitrión era un rey de Tebas que atendía espléndidamente a los extranjeros en su palacio).
Vamos por partes: Primero me decís que casualmente pasaste por el blog (muy poco amable), después me decís careta (que para un escritor es menos un insulto que una tautología, o redundancia, como una vez en un recital de virus en Concordia escuché a un pelandrún gritarle PUTO a Federico Moura), bueno, después te despachás con una confesión íntima (la de tu frustración cancionera), en otro punto despotricás contra los modos de comentar de mis huéspedes. Qué se yo qué decirte, te noto como muy ansioso y desprolijo (ahí tenés una corrección de estilo). A lo que voy es a que no respetás ninguna de las reglas fundamentales de un foro, siendo creo la primera la del respeto por los demás, esto te resta credibilidad y respeto. ¿Cómo pretendés que alguien te escuche, aun cuando tus argumentos sean aceptables? No obstante esto, seguís en la academia, y ojo que no por efecto de mi falsa humildad, que voy muy perspicazmente supiste marcar, sino gracias a algo que vos mismo apuntaste también muy acertadamente: la dinámica del aprendizaje se basa en experiencias de ensayo y error.
para que veas que no soy rencoroso, te dedico toda la subida próxima.

marlboroblog dijo...

hey, malvorín , se me fue un poco la olla con lo que te dije, me pintó de celador, todo bien. te saco la roja porque encarás prepotente, pero releí tu comentario y mas alla de tu impertinencia rescato tu cuelgue con la escritura, no sólo te guía el rencor ni por espanto la queres tanto (diría Jorge) sino que además habla tu voz como una sensible pluma, hipercheta y autógrafa, convengamos, no debés tener mucho más de 20 años, pero estás en línea, atento a las palabras de estos viejos chetos leídos y apalabrados pero basta, un abrazo. fer

marlboroblog dijo...

autografa dije queriendo decir autobiográfica, mejor capáz sea AUTORREFERENCIAL, como le llaman a la tendencia del momento de hacer blogs y fotoblogs personales y hablar todo el tiempo de uno. que manía.

pitillos de malvón dijo...

¡Qué bajada de caña marlborini! De entrada no más, con el hola, me trataste de fumador de malvones… se te habrá escapado. Está bien que te hayas enojado, pero ¿cómo se te ocurre que me voy a fumar a uno de mi familia? No practico la pitillofagia, no soy caníbal (nunca me imaginé tener que andar explicando estas cosas). Decí que después me aflojaste un poco… ya me estaba empezando a sentir mal.
Hay una cosa que te quiero aclarar, un malentendido, creo. Yo no te traté de escritor careta. Yo, y perdoname la franqueza, te traté de careta a vos, pucho careta. Tanto o más redundante que decirle puto a Moura debe ser decirle careta a un Marlboro ¿vos nunca escuchaste la expresión «fumarse un careta»? ¿no te diste cuenta que cada vez que alguien dice «convidáme un careta» seguro te sacan de la cajita? Capáz que es duro lo que te estoy diciendo, pero bueno, es así. Como me dijo un amigo, el mundo es hevi y lo mejor es andar sin anteojeras… Y sí, te acepto que hay mucho prejuicio hacia ustedes, los «rubis», los «blanditos», los «hijitos de felipe»… ¿resentimiento de clase? puede ser, no te lo niego marlborini. Pero te digo una cosa, mirá… si hay algo en lo que yo creo (y solamente en esto estoy en desacuerdo con Luis) es que ni siquiera el amor puede sostener si no hay respeto. Si te ofendí o si ofendí a alguno de tus invitados, por favor acepten mis disculpas, y de paso acéptenme a mí, puchito ansioso y desprolijo, en este Palacio Hospitalario.
Gracias por lo que decís, eso de la voz que habla como una pluma..., me quedaría charlando hasta la peluncha, pero tengo un sueño bárbaro, de verdad me caés bien «rubi» (no te enojes… fue una broma) Che, el Jorge que nombrás… es Borges ¿no?, debe ser, porque el otro no habla, sopla.

PD: ¿En serio me vas a dedicar una subida? ¡Grosso!

marlboroblog dijo...

Siiiiiiii. Pero esperá que se leea la parte 1. Hata la peluncha siempre!!!!!

Anónimo dijo...

què va a tener veinte años el malvòn ...fer, lo estàs piropeando?...èste es un bicho viejo y mañoso. y me hace cagar de risa. Dèjenla a Serena que siga jugando hasta q le salte el juguito.

Mercedes Quaglia dijo...

Cómo llegué acá? No de casualidad como pitillo. Sino buscando, como vos, info sobre romanticismo en el mundo..., en fin. Muy bueno todo, la nota, el intercambio, grosso

pitiïios de malvón dijo...

un dos tres probando, probando