6/22/2007

Cuando a veces mamá pasaba a mi cabecera una media hora leyendo cuentos ... no era por amor a los cuentos. Pues estábamos de acuerdo en ese punto: no nos gustaban los cuentos. Teníamos otro concepto de lo maravilloso. Encontrábamos que cuando todo sucedía naturalmente las cosas eran todavía mucho más extrañas. Hubiésemos renunciado con gusto a ser transportados por los aires; las hadas nos decepcionaban y no esperábamos de las metamorfosis más que una variación muy superficial. Pero, sin embargo, leíamos un poco, para parecer ocupados.

R.M.Rilke, Los cuadernos de Malte Laurids Brigge

1 comentario:

BerNa dijo...

MUY BUEN TEXTO, COSAS QUE A VECES PENSE (OBVIO QUE DESDE OTRA OPTICA). ME ACUERDO DEL VALOR DE LOS CUENTOS TANTO PARA LEER Y USAR MI IMAGINACION COMO PARA ENTENDER LA REALIDAD. HAY UN MOMENTO QUE SE VOLVIO ETERNO EN MI MEMORIA, DE VER A MI VIEJA SENTADA EN LA CAMA (MUCHAS VECES RE CANSADA) PERO CON LAS FUERZAR COMO PARA LEERME UN POCO MAS. Y ESO ERA EN DEFINITIVA LO MAGICO PARA MI, QUE ELLA ESTE AHI PARA LEERME LO QUE SEA Y QUE JUNTOS IMAGINEMOS COSAS O NO, SOLAMENTE ESTAR JUNTOS...
SALUDOS FER