9/26/2006

Proyecto



Como un montón de cosas que se quedan en el camino, y sin embargo conservamos con esperanza de reactivarlas en cualquier momento, me encontré hoy con este texto que es como una especie de primera redacción de un programa, en principio diseñado para una publicación local que nunca salió, y que en estos días inconscientemente estoy desarrollando en este blog, sólo que desde una perspectiva más intimista. A ver qué les parece.

(Foto, gentileza de Gatón Costa, ¡Gracias Tonga!)

Geografía íntima de Santo Tomé
Dónde comienza y dónde termina una ciudad son preguntas muy pretenciosas que sólo pueden encontrar una respuestas a su medida en la vanidosa precisión de la geometría y sus ciencias derivadas. Respuestas del tipo: “Emplazada en el terreno lindero a la margen izquierda del Río Salado, limita al norte con..., al sur y al oeste con..., pero principalmente al este con la capital litoraleña de Santa Fe. Con un perímetro “x”, etcétera, etcétera... y en este punto de la descripción los santotomesinos, o ya nos resentimos por la eterna referencia a la condición satelital con que se han empeñado en estigmatizar nuestra ciudad, en relación con Santa Fe, o bien pasamos la página aburridos de no encontrar identidad social, sabor ni gracia en tanta palabrería geográfica, huérfana de un mínimo de sal histórica que venga a reivindicarnos. Ni una batalla, líder o prócer, artista o, cuanto menos, asesino serial por el que se nos reconozca.
Pero hay otros aspectos de la cuestión que sólo pueden cobrar forma y sentido en la experiencia diaria del vivir aquí. Y nuestro vivir aquí nos colma como cualquier otro horizonte a tantos otros, al menos a los que se dan maña con respetar y amar el lugar en el que le tocó en gracia nacer ,o venir a parar, y asumen sin chistar el dogma menos cuestionable entre los hombres: irradiar belleza, dignificar la casa.
Apelando sin prejuicios una vez más a la milenaria, y por eso tanto más feliz, metáfora de personificar la porción del globo que habitamos, aquella en la que afectos y referencias compartidas vienen a otorgarnos bautismo en tanto que sujetos, una historia personal y una fama a nuestra medida, nos proponemos jugar a construir una imagen: Una Santo Tomé para recorrer como al cuerpo de una amante. Con los ojos del río duplicando la luz del cielo, el corazón de la Plaza y los aledaños del centro, sus pulmones procurando reverdecer la fresca cabellera de los árboles añejos, las arterias imperiales de la Siete de Marzo y la Avenida Luján por donde transita el capital del país a bordo de Scannias y Fiats cargados de promesas, abriéndose paso con el trueno grave de sus escapes. Las articulaciones vertebrales de los barrios: el Loyola, el Sargento Cabral, el Doce de Septiembre, el Chaparral, Las vegas, la Adelina.
Toda una música de músculos desperezándose, y el bostezo promisorio de las escuelas despachando bicicletas cargadas de futuro, reinas del balneario, jóvenes parejas, niños de guardapolvos, guitarras, carpetas, y la linfa azul y oro de los coles. Los perros. Sorpresas. Sorpresas. Caminos infinitos por donde nuestra fábula viene a marcar el desafío de construir una leyenda amable para nosotros.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

hola que lindooooooooo

la china de leibniz dijo...

Coincido, muy pero muy lindo. Envidiable juego de y con imágenes, un bucolismo casi ideográfico (sorry, pero ando navegando en ese tema) y de elecciones inobjetables.
Creo que las antenas de alta tensión sí producen daños en el ecosistema, al menos a mí me afectaron, y creo que soy parte del ecosistema, así como vos podés ser el procer que le anda faltando a santoto.

marlboroblog dijo...

jajajajaj. quisiera ser un procer desde ya, pero que me tengan saciado con pasajes por el inerior para hacer mis relevamientos "literarios", viste que en "literario" se esconde "Litros" mjm, también voy a reclamar varias caramañolas llenas. Un besito lbnz

Anónimo dijo...

querido usuario anónimo: ¿vos sos yo? no... que ya sé que hay varios anónimos por ahí.
Te cuento que yo me hice mucha fama diciendo solamente esto: «Que ricoooooooooo....» así que se me ocurrió lo siguiente: nos hacemos amigos y entonces cuando lleguemos a las fiestas los chicos van a decir: ¡ahí vienen qué lindo y qué ricooooo!
¿Querés?

Anónimo dijo...

ok, pero por las dudas cuando llegues a cualquier lado decimos eso, no sólo en las fiestas proqeuq viste que no hay muchas

Anónimo dijo...

perfecto

marlboroblog dijo...

che, dejen de armar rancho aparte los usuarios anónimos, haganse amigo del blogger loco.