11/07/2006

El amor 6


CANCION DE AMOR PARA
LOS NAZIS EN BAVIERA
Néstor Perlongher / Austria-Hungría (1980)

Marlene Dietrich
cantaba en Londres una canción entre la guerra:
Oh no no no es cierto que me quieras
Oh no no no es cierto que me quieras
Sólo quieres a tu padre, Nelson, que murió en Trafalgar
y ese amor es sospechoso, Nelson
porque tu papá
era nazi!
Era el apogeo de la aliadofilia
debajo de las mesas aplastábamos soldados alemanes
pero yo estaba sentada junto a ti, Nelson
que eras un agente nazi
y me dabas puntapiés

Oh no no no es cierto que me quieras
Ay ay ay me dabas puntapiés

Ceremoniosamente me pedías perdón
posabas una estola de visón sobre mis hombros
y nos íbamos a hacer
el amor en mi bohardilla
pero tú descubrías a Ana Frank en los huecos
y la cremabas, Nelson, oh

Oh no no no es cierto que me quieras
Ay ay ay me dabas puntapiés
Heil heil heil eres un agente nazi

Más acá o más allá de esta historieta
estaba tu pistola de soldado de Rommel
ardiendo como arena en el desierto
un camello extenuado que llegaba al oasis
de mi orto u ocaso o crepúsculo que me languidecía
y yo sentía el movimiento de tu svástica en las tripas
oh oh oh

4 comentarios:

Li dijo...

Un nazi llamado Nelson? Yo estoy con otro: Mr. Rogers Nelson, El Artista Antes Conocido Como Prince, o simplemente Prince.

3121 es mi número hoy, baby.

C'ya, Fer!

O(+> dijo...

Uh... y sí. La hice re mal. Al principio de ese comentario debería haber firmado diferente. Debería haber firmado así: O(+>

Me tomo la libertad de hacerlo ahora. Sabrás disculpar mi falta de brillantez.

Un beso!

marlboroblog dijo...

qué ocurrente,
0(+>, me mató, creo que esta grafica compromete cuestiones rarísimas que me dedicaré a investigar. aprovecho esta entradita para comentar comentarios sobre el poema de Perlongher que me han susurrado lectores en vivo o por mail, parece que a algunos el poema les molesta y en principio creo que eso, ese anhelo de molestar, está en el centro de la poesía, que es una modalidad de acceso al saber que corre paralela o tangente a las canónicas fórmas de las ciencias y la comunicación social. Este tipo escribió la dictadura argentina del 76 y la segregación, es decir, la violencia, apelando a nombres de ciudades arrazadas por el nazismo, hace como una paráfrasis de un fragmento de la historia europea, untraviolento, para conseguir habilitación en su idioma para hablar de la violencia de su sistema cultural (donde digo campo de concentración nazi lease ESMA, por aclararlo burdamente) Además plantea una aspecto oscuro y cierto del amor como el que podemos ver sin que nadie chiste en mujeres asesinas, cómo la pasión por alguien nos nubla la vista y nos dejamos dar puntapiés por nuestro amado, en este caso, Nelson.
La dimensión nazi, abusiva, sado obsesiva de las relaciones no quedan tan lejos de las imagenes bonitas.

Anónimo dijo...

yo me creia el unico con dos poemas al hilo que hablan de svásticas, tantas cosas me crecían y espero sigan, loe errores atizándome, tengo duda, la podonga, cartesiana, ...