2/22/2007

Robertone 3


Un espacio para la incorrección, quizás demasiado espacio me tomé en la entrada anterior, pero a la hora de las revisiones me da cosa reparar con borrones la estupidez que se le filtra a mis juicios de trasnoche. Hablo en referencia al tono general que atraviesa el Robertone 2, esa cosa culposa y como empalagósamente sincera, confesional, recurso de las plumas más hipócritas y egomaníacas de lo que yo llamo romanticismo. Cuánto le quedará de vida a mi Rousseau, a lo que yo creo que de mi escritura pueda respaldarse en las brillantes "Ensoñaciones de un paseante solitario". En ese librito magnífico el ginebrino se despacha con argumetos tan titubeantes como los de justificar su extrañeza hacia los niños ( delega la crianza de su hijo a un orfelinato, declara que su presencia espanta a los chicos donde quiera que vaya), alegando que es efecto indeseado del hecho de practicar cierta disciplina en un orden de la cultura lejano al pensamiento infantil. Como decir: "nunca barro los pisos porque estoy ocupado en tocar el piano".


Bajtín, en un breve, hermoso y extraño artículo, editado como introductorio a la edición ya clásica de Siglo XXI de su Estética de la creación verbal, "Arte y responsabilidad", propone que un hombre debe ser capaz de desarrollar en la vida los valores que haya aprendido en el arte y en reversa, lo que comprenda en la vida aparezca de alguna manera en sus composiciones artísticas. Y esta ética no está sostenida sólo en un sentido moral, de valores del "buen vivir" (si bien es justo tener en cuenta la filiación cristiana que tantos problemas le traerían al ruso durante el régimen satalinista), Bajtín construye su estética teniendo en cuenta tres órdenes simultaneos en la estructuración de la conciencia y las conductas humanas: el cognitivo, el ético y el estético. Estos tres órdenes se actualizan en cada acto de sentido en el marco de la cultura, de forma diferente cada vez en cada momento de sus procesos históricos, vale, si se quiere, llamar a estos momentos, textos. Un hecho estético conjuga estas dimensiones haciendo hincapie en el segundo y cada uno de los otros, a su vez, hace primar lo suyo, pero de ninguna manera una investigación estética , debe romper este dialogo vital en favor de cierto sospechoso objetivismo "modus inductivus" o su reverso menos panteista (sé que esto suena difuso, de una, pero sigo...) quiero decir que B criticaba a los formalistas de dejarse ingenuamente seducir por la inapelable contundencia de la materia, asimilándola o quizás mejor dicho, hipostasiándola, a la categoría Forma, y su consecuente "objetualidad", tan versatil, tan positiva y real al punto de alentar un auspisioso estatus para las poéticas surgentes en las dos primeras décadas del siglo XX.

Volviendo a Rousseau, la ética que propone Bajtín podrá facilmente leerse como una réplica, incluso una amonestación, a los argumentos conque el autor de Emilio pretende recomponer su imágen de Monstruo, Genio, en todo caso Cuco para los nenes que les salieran al cruce durante sus paseos herborísticos.

"Responsabilidad" es el término que sugiere la traducción de Tatiana Bubnova para designar la condición de realización positiva del sentido de una obra, su estructuración en tanto que "respuesta" a una palabra, discurso o dogma que le anteceda o le acompañe.

1 comentario:

John-x dijo...

hola fernando , ah en mi blog hay una data de otras movidas el ultimo disco.
un abrazo robetone
John-x